PAÍS
FOTO: PABLO OVALLE ISASMENDI / UNO NOTICIAS
Kast en su esencia: orden, dios, familia y Portales en su primer discurso presidencial
Desde el balcón de La Moneda, el nuevo Presidente delineó el ADN político de su gobierno: autoridad para enfrentar la crisis de seguridad, combate frontal al crimen y a la corrupción, un llamado a la unidad nacional y un relato anclado en valores tradicionales.
En su primer discurso al país como Presidente de la República, José Antonio Kast dejó ver con claridad el marco ideológico que pretende imprimir a su gobierno. Desde el balcón del Palacio de La Moneda, el mandatario estructuró su mensaje en torno a cuatro pilares que han definido su trayectoria política: orden, Dios, familia y una concepción fuerte de la autoridad del Estado, simbolizada en la figura de Diego Portales.
El punto de partida del discurso fue un diagnóstico severo sobre la situación del país. Kast sostuvo que recibe un Chile “en peores condiciones de las que podíamos imaginar”, con finanzas públicas debilitadas, avance del crimen organizado y una sensación extendida de abandono estatal. Sobre esa base instaló el concepto que marcó su intervención: la necesidad de un “gobierno de emergencia”.
“Un gobierno de emergencia no es un eslogan. Es orden donde hay caos. Es alivio donde hay dolor. Es mano firme donde hay impunidad”, afirmó.
La seguridad pública ocupó el centro del relato. El Presidente delineó con claridad quiénes son, a su juicio, los adversarios del país: el narcotráfico, el crimen organizado y quienes han ingresado al país para delinquir. “A los adversarios de Chile les digo: no vamos a negociar. Los vamos a perseguir, los vamos a encontrar, los vamos a juzgar y los vamos a condenar”, sostuvo.
En esa línea, el mandatario comprometió respaldo total a las fuerzas de orden. “Nunca más un funcionario de orden y seguridad enfrentará solo la violencia mientras algunos miran para el lado”, señaló.
Citas a Diego Portales
Pero el discurso también incluyó una referencia ideológica que remite a una tradición política específica del Estado chileno. Kast citó directamente a Diego Portales, figura asociada al orden republicano y a la autoridad estatal en la historia nacional. “Un país no puede gobernarse solo con ideas. Tiene que gobernarse con carácter”, recordó el Presidente al aludir al pensamiento portalino.
El mandatario complementó esa apelación a la autoridad con un discurso que reivindica valores tradicionales. La familia apareció reiteradamente como núcleo de contención social, tanto al agradecer a sus cercanos como al referirse a las dificultades cotidianas de las familias chilenas frente a la inseguridad y el costo de la vida.
En el cierre, Kast incorporó un elemento que también forma parte de su narrativa política: la dimensión religiosa. “Con la ayuda de Dios, el esfuerzo de cada uno de nosotros y un amor genuino por nuestra cultura y tradición, Chile volverá a encaminarse hacia un futuro esplendor”, afirmó.
El discurso concluyó con una consigna que sintetiza la promesa política de su administración: “Vamos a recuperar nuestro país. Vamos a recuperar nuestras calles. Vamos a recuperar nuestras instituciones. Vamos a recuperar la esperanza”.
Con esa frase, Kast buscó instalar la idea de que su gobierno inicia un proceso de restauración nacional, marcado por el orden, la autoridad y una apelación a valores tradicionales que, según sus palabras, permitirán abrir “una nueva era para Chile”.
Inscríbete en el Newsletter +Política de El Mostrador, súmate a nuestra comunidad para informado/a con noticias precisas, seguimiento detallado de políticas públicas y entrevistas con personajes que influyen.