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Foto: Archivo/AgenciaUNO
“Se viene sí o sí”: camioneros del norte activan amenaza de paro por alza de combustible
Más de 800 camioneros de la Región de Tarapacá acordaron iniciar una paralización —aún sin fecha definida— ante el alza sostenida del diésel. El gremio advierte que la movilización es inminente, podría incluir bloqueos de rutas y no descarta extenderse a otras regiones.
El conflicto por el precio del combustible llegaría a la carretera. En la Región de Tarapacá, más de 800 camioneros acordaron iniciar una paralización —con eventuales bloqueos de rutas— frente a lo que describen como un escenario “insostenible”: el diésel se dispara, pero las tarifas siguen sin ajustarse en la misma proporción.
La decisión se tomó tras una reunión de nueve asociaciones del rubro, donde el diagnóstico fue uno solo: están operando a pérdida.
“Hoy el transporte está subsidiando al cliente. Estamos pagando de nuestro bolsillo para cumplir”, lanzó a la prensa Rafael Miranda, del Comando Defensa Puerto Iquique Unión de Caballeros. La crítica apunta directo a las empresas mandantes —incluidas mineras y generadores de carga— que, acusan, se niegan a absorber los mayores costos.
“Nos dijeron que ajustáramos tarifas, pero los generadores de carga no quieren aceptar esas alzas. Estamos atrapados entre costos que suben y precios que no podemos modificar”.
El anuncio llega justo después de que la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) confirmara una nueva alza que comenzará a regir este jueves 16 de abril, reactivando un conflicto que llevaba semanas en pausa.
Paro en cuenta regresiva
No hay fecha exacta, pero sí certeza.
“La movilización se viene sí o sí, porque el Gobierno se vio muy cerrado en el petitorio que se le hizo, que era congelar los valores de combustibles por al menos seis meses”, planteó el dirigente Rafael Miranda.
“Hemos resuelto por mayoría hacer una movilización lo más pronto posible”, añadió Julio Zamorano, de la Asociación de Transportistas de Alto Hospicio.
El petitorio no es nuevo, pero el tono subió varios decibeles. Piden un “colchón” que amortigüe las alzas —incluyendo congelar el precio del combustible por al menos seis meses— y critican la respuesta del Ejecutivo. “No pueden decir ‘no hay plata’ como si administraran una empresa propia”, disparó Zamorano.
Desde el gremio aseguran que en reuniones con autoridades —incluidos los ministros de Hacienda y Transportes— la señal fue clara: no hay recursos fiscales, por lo que la salida sería traspasar costos.
De todas formas, el sábado está previsto como día de definición interna del gremio. Según lo que han señalado dirigentes, ese día sostendrán una reunión clave para resolver si se concreta el paro y, en caso afirmativo, fijar la fecha y modalidad de la movilización (incluyendo si habrá bloqueos de rutas).
En paralelo, dejaron abierta una última ventana: esperan que el Gobierno entregue alguna señal antes de esa reunión que permita desactivar o postergar la paralización. Si eso no ocurre, el escenario más probable es que ese mismo sábado quede oficialmente activado el paro.
Efecto dominó en el norte
El eventual paro abre un flanco delicado: la cadena logística del norte, donde el transporte de carga es pieza clave para la minería y la actividad portuaria. Si los camiones paran, el impacto no se queda en la carretera.
“De que viene una movilización, viene. No podemos seguir operando así”, advirtió a la prensa Luis Morales, de la Asociación Gremial Caliche. Aunque prometen intentar afectar lo menos posible a la ciudadanía, reconocen que la presión busca justamente visibilizar el problema.
En paralelo, los gremios ya mueven fichas para escalar el conflicto. Hay llamados a sumar a transportistas de Arica, Antofagasta, Coquimbo, San Antonio y Valparaíso, con la mira puesta en una coordinación nacional.
Por ahora, el reloj corre. El paro no tiene fecha, pero sí combustible político. Y ese, a diferencia del diésel, parece estar lejos de agotarse.