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Primera planta de Geotermia en Chile Opinión

Primera planta de Geotermia en Chile

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Diego Morata
Por : Diego Morata Director del Centro de Excelencia en Geotermia de Los Andes- CEGA- Universidad de Chile y Programa de Medio Ambiente (PROMA) de la Universidad de Chile
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En geología se habla del tiempo geológico para indicar cambios que se dan de forma lenta y gradual. La geotermia, que es la energía de la Tierra, se ha movido en Chile de acuerdo a este reloj: lánguida y torpemente.


Hoy estamos a casi 110 años de los primeros intentos en Chile por levantar una planta de generación eléctrica por geotermia, y por fin, esta semana, se inauguró la primera del país y de Sudamérica: Cerro Pabellón, a 100 Km de Calama. Esta planta, con una capacidad de 48 MW, es solo una muestra del enorme potencial geotérmico que tiene Chile, país de volcanes y terremotos. Somos una tierra a la que le sobra la energía, y la tecnología para aprovecharla ya está madura y desarrollada en todo el mundo, tanto para electricidad como para aprovechar el calor en calefacción y procesos industriales.

Hace más de un siglo, fuimos de los primeros países en intentar desarrollar esta tecnología, cuando aún era una novedad mundial. Hoy entramos al club de los países geotérmicos en calidad de rezagados, adoptando el uso del calor de la tierra luego de que 24 países en el mundo se dieran cuenta de lo conveniente que era aprovechar esta energía renovable por su suministro continuo, bajo costo de operación, mínimo uso de terreno y casi nula emisión de gases efecto invernadero.

¿El problema? Requiere de una alta inversión y riesgo inicial en la etapa exploratoria, y no hay país que haya logrado un posicionamiento de esta tecnología sin apoyo del Estado. En Chile el desarrollo de la geotermia siempre ha estado sujeto a la presencia de políticas públicas, a comienzos del siglo XX apoyando la investigación extranjera, en la década del 70’ con inversión estatal, a comienzos del 2000 donde el Estado tomó el rol de regulador, y finalmente ahora, la planta de Cerro Pabellón fue posible gracias a un empujón de ENAP que tiene un porcentaje de participación en el proyecto. ¿Y ahora, qué?

¿Cuál es el plan para seguir impulsando esta energía local, abundante y potente? No hay certeza. Desde el CEGA, centro de excelencia financiado por CONICYT, estamos desarrollando investigación que nos permita conocer mejor nuestro subsuelo y sus reservorios energéticos, pero somos un centro que recibirá financiamiento hasta el 2020, con dificultad para vincularse con la industria, pues ella no es hasta ahora más que una sola planta. ¿Será que tendremos que esperar otros cien años? El capital humano, el conocimiento científico y el interés ciudadano ya se están cimentando, el turno ahora es de la administración pública, de tener la visión estratégica de respaldar una de las energías más ignoradas y con mayor proyección de nuestro territorio: la geotermia.

 

 

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