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Unesco: 258 millones de niños y jóvenes quedaron excluidos de la educación durante el 2020 Inclusión

Unesco: 258 millones de niños y jóvenes quedaron excluidos de la educación durante el 2020

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La Unesco, a través del Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo, también reveló datos en materia de segregación educacional. Las leyes de una cuarta parte del mundo, por ejemplo, exigen que niños en situación de discapacidad se eduquen en entornos separados.


En todo el globo, cerca de 258 millones de niños y jóvenes quedaron excluidos del sistema escolar durante el 2020. Así lo dio a conocer la Unesco -este martes- en su cuarto Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (Informe GEM, por sus siglas en inglés), el que revela que la principal traba de acceso a la educación fue la pobreza.

El informe presenta un análisis detallado sobre los factores incidentes (como el género, edad, ubicación, pobreza, discapacidad, entre otros) en la exclusión de los niños y jóvenes en los sistemas educativos.

En ese sentido, la Unesco identificó una “exacerbación de la exclusión” durante la pandemia. Además, estimó que el 40% de los países con ingresos bajos y medio-bajos no han dado apoyo a los alumnos afectados por el cierre temporal de sus establecimientos educacionales.

GEM también reveló que “casi ninguna joven” de un territorio rural pobre termina la enseñanza secundaria en al menos 20 países, la mayoría ubicados en África Subsahariana. Una tarea pendiente por resolver, pues la finalización universal del ciclo superior de enseñanza secundaria es una de las metas de la Agenda 2030 por el Desarrollo Sostenible, adoptada por la ONU en el 2015.

Exclusión y segregación

El equipo a cargo del informe GEM también lanzó un sitio web llamado Perfiles para Mejorar las Revisiones de Educación (PEER por sus siglas en inglés), que contiene información sobre leyes y políticas ligadas a la inclusión educacional de todos los países del mundo.

La evidencia recabada por PEER y el informe GEM muestra que muchos países siguen con políticas de segregación educacional. Las leyes de una cuarta parte del mundo, por ejemplo, exigen que niños en situación de discapacidad se eduquen en entornos separados. Más del 40% de naciones latinoamericanas – como asiáticas- llevan adelante este tipo de prácticas.

Foto: Unesco

A la vez, el informe halló que las creencias discriminatorias de los padres constituían una traba para la inclusión. Cerca del 15% de los progenitores de Alemania y el 59% en Hong Kong creían que niños en situación de discapacidad interrumpirían el aprendizaje del resto. “En Queensland (Australia), el 37% de los estudiantes de las escuelas especiales se habían cambiado de establecimientos ordinarios”, señala la Unesco.

Además, solo 41 países a nivel mundial reconocen oficialmente el lenguaje de señas. “Mundialmente, las escuelas están más interesadas en obtener acceso a Internet que en atender a los alumnos con discapacidades”, agrega el organismo internacional.

En algunos países del mundo todavía persisten hecho flagrantes de exclusión y regulaciones endebles sobre la niñez. Por ejemplo, dos países de África prohíben la escolarización a niñas embarazadas, 117 Estados permiten los matrimonios infantiles, y 20 no han ratificado el Convenio 138 de la Organización del Trabajo (prohibición del trabajo infantil).

Esto no termina ahí. “En países de Europa central y oriental, los niños romaníes son segregados en escuelas normales. En Asia, las personas desplazadas, como los rohingya, reciben enseñanza en sistemas educativos paralelos. En los países de la OCDE, más de dos tercios de los estudiantes de origen inmigrante asisten a escuelas en las que representan por lo menos el 50% de la población estudiantil, lo que reduce sus posibilidades de éxito académico”, explica la Unesco.

Progreso hacia la inclusión

El informe y el sitio web PEER destaca que “muchos países” están manifestado un avance en materia de inclusión educacional. Resaltan los casos de Malawi, Cuba, Ucrania, Gambia, Nueva Zelandia y Samoa, que además de emplear a profesores itinerantes para llegar a poblaciones desatendidas, están formando centros de recursos para distintos establecimientos y permitiendo que las escuelas ordinarias reciban a niños de recintos especiales.

Paralelamente subrayan los casos del estado de Odisha (India), Kenya y Australia. En el primero, se usan 21 idiomas tribales en las escuelas. En el segundo país ajustan su currículo al calendario nómada. Por último, en Australia, los currículos del 19% de los estudiantes son ajustados por los profesores de modo que los resultados previstos correspondan a las necesidades de los escolares.

“El Covid-19 nos ha dado una verdadera oportunidad de repensar nuestros sistemas educativos”, señaló el director del Informe GEM, Manos Antoninis.

“Pero pasar a un mundo que valore y acoja la diversidad no ocurrirá de la noche a la mañana. Existe una tensión evidente entre enseñar a todos los niños bajo el mismo techo y crear un entorno en el que los estudiantes aprendan mejor. Pero, el Covid-19 nos ha mostrado que se pueden hacer las cosas de manera diferente, si nos concentramos en ello”, concluyó el Antoninis.

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