
Deficiencia de vitamina B12: dietas veganas podrían aumentar el riesgo de demencia
El déficit de B12 tiene un impacto en el largo plazo a nivel del sistema nervioso. De no tratarse, puede causar anemia, fatiga, debilidad muscular, problemas intestinales, daño en los nervios y trastornos del estado de ánimo.
Las dietas veganas han ganado popularidad en los últimos años, tanto por sus beneficios para la salud como por razones ambientales y éticas. Sin embargo, como cualquier régimen alimenticio, requiere de una planificación para evitar deficiencias nutricionales que podrían afectar la salud a largo plazo.
¿Qué es una dieta vegana?
El veganismo es un estilo de alimentación que excluye todos los productos de origen animal. A diferencia del vegetarianismo, que permite algunos derivados animales, la dieta vegana se basa exclusivamente en alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, legumbres, cereales y frutos secos.
Uno de los principales beneficios atribuidos a la dieta vegana es su capacidad para reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer. La alta ingesta de fibra, antioxidantes y grasas saludables ayuda a mejorar la salud general del organismo. Sin embargo, esta dieta también puede presentar riesgos si no se planifica correctamente, ya que algunos nutrientes esenciales, como la vitamina B12, el calcio, el hierro y el yodo se encuentran en su mayoría en productos de origen animal.
El riesgo de deficiencia de B12
Académicos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, Karen Basfi-Fer y Rodrigo Valenzuela, advierten sobre los peligros de una dieta vegana no suplementada, especialmente en relación con la vitamina B12. Este nutriente es fundamental para el metabolismo de las proteínas y la producción de glóbulos rojos, además de desempeñar un papel clave en la salud del sistema nervioso central.
La carne, el pescado, los huevos y los productos lácteos son las principales fuentes naturales de vitamina B12. Según los especialistas, en personas que no consumen estos alimentos ni toman suplementos, la deficiencia puede generar síntomas como anemia, fatiga, debilidad muscular, problemas intestinales y daño en los nervios. A largo plazo, la falta de esta vitamina podría aumentar el riesgo de deterioro cognitivo y demencia.
Grupos de riesgo
La investigadora de la Universidad de Chile recalcó que el riesgo es mayor en grupos como lactantes, embarazadas y personas de la tercera edad. Más aún considerando que algunos alimentos tradicionales en dietas que carecen de productos de origen animal tienen niveles muy altos de alimentos ultraprocesados y que podrían derivar en regímenes no saludables.
“En muchos casos, las personas buscan estas dietas apelando a sus beneficios a la salud, pero hay que tener cuidado desde el punto de vista de las deficiencias. El otro argumento común es el de la protección al medioambiente, pero vemos que hay monocultivos de alimentos vegetales que tienen un gran impacto al planeta. No hay alimento que no tenga impacto, porque somos millones los seres humanos y hoy tenemos lugares donde el alimento es escaso”, agregó.
Según un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile (Odecu), varios productos etiquetados como veganos o vegetarianos no declaran correctamente su composición nutricional, lo que podría dificultar que los consumidores tomen decisiones informadas sobre su alimentación.
Biodisponibilidad
Basfi-Fer recalcó que la deficiencia en la vitamina B12 puede generar problemas neurológicos hasta llegar a la demencia en el largo plazo. También ocurre con el calcio, que participa en procesos relacionados con la sinapsis o comunicación entre neuronas. Además, subrayó que los mamíferos no tenemos la capacidad para sintetizar este tipo de nutrientes, y que alimentos como la carne, los huevos o los lácteos los ofrecen con una adecuada biodisponibilidad o capacidad del organismo para absorber.
El Dr. Valenzuela recuerda que la población chilena evidencia un déficit que llega hasta el 85% en vitamina D (un micronutriente que el organismo requiere para el fortalecimiento y la salud de los huesos). De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud 2016-2017, un 84% de las mujeres entre 14 y 49 años muestra indicadores insuficientes y un 13% alcanza una deficiencia severa, lo que motivó la decisión de fortificar la leche y el pan por parte de organismos públicos. “En Chile se reporta un bajo consumo de lácteos, fruta, verdura y mariscos, pero también comemos bastante pan, que es de origen vegetal. Al igual que las papas fritas. En definitiva, lo que necesitamos es promover una dieta con suficiencia nutricional, balanceada y equilibrada”, enfatizó el nutricionista.
Si bien las dietas veganas pueden aportar beneficios para la salud y el medioambiente, su correcta planificación es esencial para evitar deficiencias nutricionales. La evidencia científica respalda que la vitamina B12 es un nutriente esencial que no puede obtenerse de fuentes vegetales en cantidades suficientes, por lo que la suplementación es obligatoria para quienes siguen una alimentación libre de productos animales.