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Cerca de 1.500.000 litros de agua se han recuperado con proyectos de cuencas y microcuencas en Chile Sostenibilidad Crédito: pexels

Cerca de 1.500.000 litros de agua se han recuperado con proyectos de cuencas y microcuencas en Chile

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El 22 de marzo se conmemora el Día Mundial del Agua. Cada año, la Organización Mundial de la Salud (OMS) elige un tema para dicha fecha en el que poner especial foco. Este año, es la conservación de los glaciares.


El uso del agua sobre todo y a gran escala, es un tema de preocupación constante. De hecho, en distintas localidades de Chile, se han implementado medidas para enfrentar la problemática del deshielo de estos últimos.

Una de ellas, ha sido recuperar el agua de cuencas y microcuencas, gracias a lo cual han conseguido rescatar 1.482.000 litros de agua. 
“El principal logro para la recuperación del agua, es que vengan gestionados por comunidades locales. Para esto, se han utilizado distintas técnicas, como la reutilización de agua con sistemas de aguas grises en establecimientos educacionales. También, hemos restaurado predios, recolectado aguas lluvia, realizado zanjas de infiltración y creado una red comunitaria de agua potable”, explicó Consuelo Romano, directora ejecutiva de Fundación Lepe.

De acuerdo a Romano, las personas se han beneficiado de distintas maneras; algunas han podido ahorrar en el consumo de agua, otras, que se abastecían por camión aljibe, pudieron instalar una red de agua potable para 1.500 usuarios. Además, quienes vivían en lugares con suelos deteriorados, volvieron a plantar especies nativas que ayudaron a recuperar parte del agua, con más de 3 mil especies nativas, restaurando un total de 20 mil metros cuadrados.

Los proyectos mencionados, son aquellos que ha apoyado la Fundación Lepe a través de su programa Fondo Común. El apoyo es por un máximo de 2 años, por lo que otras iniciativas de subvención o postulación a fondos estatales son cruciales.

En la zona central, recolectan aguas lluvia para riego de un vivero en el Parque Peñablanca en Villa Alemana y en el Valle del Aconcagua se ha realizado un proceso de restauración ecológica, en el Parque Natural Cerro San Francisco de Curimón, para recuperar la biodiversidad y el ciclo del agua.

“El papel de las políticas gubernamentales y de una gobernanza del agua en el éxito de programas comunitarios de recuperación de agua es clave por la regulación y protección de los recursos hídricos, las posibilidades de aportar financiamiento, promover incentivos para proyectos que fomenten la utilización eficiente del agua o la restauración de ecosistemas”, afirmó la directora ejecutiva.

Los impactos son variados, dijo Consuelo Romano, ya que en ocasiones se generan ahorros económicos en agua para las comunidades, infiltración y retención de humedad, se mejora la calidad del suelo y con ello la disposición de alimentos.

En cuanto a la biodiversidad, al implementar técnicas de retención de agua, como zanjas, se logra mayor humedad y por lo mismo, los suelos permiten dar vida a la flora local y por consiguiente, aumenta la presencia de insectos y fauna, contribuyendo a la diversidad del paisaje.

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