
Estudio de SENDA revela baja en consumo de tabaco y alcohol en escolares
El Estudio de Drogas en Población Escolar 2023 de SENDA muestra una baja en el consumo de alcohol y tabaco, mientras que la marihuana se mantiene estable. Sin embargo, preocupa el aumento en el uso de pasta base y cocaína, lo que refuerza la necesidad de fortalecer la prevención.
El Estudio de Drogas en Población Escolar 2023 realizado por SENDA relevó que el consumo de tabaco y alcohol entre estudiantes de 8° y 4to medio ha consolidado una tendencia a la baja. Por otro lado, el consumo de sustancias como la marihuana en estudiantes se mantiene estable.
En comparación con 2021, el consumo de alcohol en estudiantes bajó de 24% a 22,7% durante el 2023, mientras que el uso diario de tabaco se redujo a 1,3%, la cifra más baja registrada hasta ahora. Asimismo, la percepción de riesgo del consumo frecuente de alcohol ha aumentado.
Estudio Nacional de Drogas en Población Escolar.
Cabe destacar que, la adolescencia es una etapa clave en el desarrollo físico y emocional, y el consumo de alcohol, tabaco y drogas puede tener efectos graves y duraderos en la salud y bienestar de los jóvenes.
A su vez, el estudio relevo que las escolares mujeres presentan una mayor prevalencia al consumo de alcohol. Según los datos entregados, un 25,5% de las encuestadas beben. Por otro lado, un 20,1% de los hombres declararon consumir esta sustancia.
Respecto a sustancias como la marihuana, un 21,4% de las escolares mujeres declararon que fuman, mientras que en los hombres la cifra es del 16,9%.
La directora de Senda, Natalia Riffo, subrayó la necesidad de abordar los recientes datos sobre consumo de sustancias con un enfoque de género, destacando que las mujeres presentan una menor capacidad para metabolizar el alcohol y enfrentan mayores vulnerabilidades.
Uno de los aspectos más preocupantes es el aumento, aunque leve, en el consumo de pasta base y cocaína, que pasaron del 1,1% al 1,8% y del 1,9% al 2,5%, respectivamente. Riffo enfatizó que, si bien no se ha registrado un “rebote” en los niveles de consumo tras la pandemia, es fundamental fortalecer los programas de prevención y seguir implementando estrategias efectivas para restringir el acceso a sustancias en adolescentes.
El estudio también reveló que la percepción de riesgo entre los jóvenes respecto al consumo de alcohol y tabaco ha aumentado, un factor que podría estar contribuyendo a la disminución de su consumo.