
Proteger los cielos de Atacama: una responsabilidad social y cultural
Hacemos un llamado a las autoridades para reevaluar la composición de la comisión, asegurando la representatividad de Atacama. Incluir a nuestra comunidad experta fortalecerá el compromiso de los territorios con la ciencia y la protección de un cielo que nos pertenece.
Chile es reconocido globalmente por sus cielos oscuros y condiciones atmosféricas excepcionales que han favorecido el desarrollo de una infraestructura astronómica de primer nivel. La Ley de Protección del Cielo Nocturno, promulgada en 2023, es un avance crucial.
No obstante, el proyecto INNA, que busca instalar un complejo industrial cerca del observatorio Paranal, evidencia la fragilidad del entorno astronómico nacional, amenazando la calidad de observación e investigaciones clave sobre el universo.
La iniciativa de la modificación del Decreto Supremo N°2 de 2023, impulsada por científicas y científicos con el apoyo del Senado y respaldo de prestigiosas organizaciones como la Sociedad Chilena de Astronomía (SOCHIAS) y la ESO, llevó a la reciente creación de una comisión para proteger el cielo chileno.
Sin embargo, ante la ausencia de investigadoras(es) de la región, especialmente del Instituto de Astronomía y Ciencias Planetarias de la Universidad de Atacama, planteamos nuestras dudas sobre la representatividad regional en decisiones críticas para el futuro astronómico nacional.
La voz de la comunidad científica de Atacama, con su profundo conocimiento del entorno, es esencial en la toma de decisiones, y su ausencia en la comisión deja ir una oportunidad valiosa. Incluir a nuestros equipos investigadores no solo reconocería su dedicación, sino que impulsaría avances científicos y sectores emergentes como el astroturismo.
La región de Atacama, considerada un laboratorio natural único para la exploración planetaria y astronomía, sostiene una diversidad notable de microorganismos extremófilos y es fundamental para el estudio de meteoritos. Su antigüedad y condiciones extremas lo hacen un análogo terrestre de Marte, posicionándolo como un recurso clave para la exploración planetaria y la búsqueda de vida en otros planetas, y por tanto relevante en el futuro astronómico del país.
Proteger los cielos de Atacama es una responsabilidad social y cultural que preserva nuestro entorno para las futuras generaciones. Hacemos un llamado a las autoridades para reevaluar la composición de la comisión, asegurando la representatividad de Atacama. Incluir a nuestra comunidad experta fortalecerá el compromiso de los territorios con la ciencia y la protección de un cielo que nos pertenece. Proteger nuestros cielos es una tarea que nos concierne a todos.
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