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Tecnología y fomento a la lectura, los desafíos en el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil CULTURA

Tecnología y fomento a la lectura, los desafíos en el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil

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Según un estudio de la Universidad de Chile de 2019, un 50% de los chilenos reconocía leer regularmente y la otra mitad, nada. Sin embargo, debido a las cuarentenas prolongadas y el aislamiento social, durante mayo de 2020, se solicitó un 106% más de libros digitales en la Biblioteca Pública Digital (BPDigital) que en el mismo mes de 2019.


La tecnología y el fomento a la lectura son los principales desafíos para la lectura en el público infantil, señalaron expertas en el Día Internacional del Libro Infantil y Juvenil, que se celebra este 2 de abril.

Según un estudio de la Universidad de Chile de 2019, un 50% de los chilenos reconocía leer regularmente y la otra mitad, nada. Sin embargo, debido a las cuarentenas prolongadas y el aislamiento social, durante mayo de 2020, se solicitó un 106% más de libros digitales en la Biblioteca Pública Digital (BPDigital) que en el mismo mes de 2019.

“El contexto actual ha hecho que la tecnología venga a complementar y a contribuir en momentos difíciles de seguir con métodos tradicionales”, señala Beatriz Muñoz, jefa del departamento de Lenguaje y Comunicación en American British School, de la red Cognita, quien además destaca que “permite acceder a otras plataformas que pueden resultar más interesantes para los alumnos, de hecho, es otra forma de leer y de comprender”.

De manera más específica, la especialista dice que lectura y tecnología sí pueden ser aliados, “toda vez que genere en el alumno la cercanía a la grafía, y no sólo a la imagen visual. Se puede aprovechar su portabilidad, la inmediatez al entregar ciertos requerimientos como el significado de un vocabulario, o determinados contenidos”.

Motivar la lectura

A los 15 años un niño inserto en un entorno educativo óptimo en relación a su familia y a su colegio debería haber leído, por lo menos, 40 libros, menciona Muñoz, “considerando que esto es bajo, pues existen países donde la cultura literaria es fuerte y a esa edad ya han leído más de 100 libros, entendiendo el concepto de leer no como algo mecánico, sino como un proceso completo de comprensión y reflexión de la lectura”.

¿Cómo motivar a niñas, niños y adolescentes a leer, cuando Tik Tok parece ser casi lo único que los estimula?

La profesora de lenguaje y Comunicación de Cognita invita a motivar a los estudiantes, “leyéndoles algún fragmento interesante y compartiendo con ellos distintas opiniones de lo leído, contando experiencias del profesor, de la familia, impresiones nuevas que los hagan ver otras perspectivas. Asimismo, acercándolos a diferentes formatos como, por ejemplo, libros digitales, interactivos, ilustrados, lectura de comics y aplicaciones como Story Dice, que permite crear historias a partir de imágenes icónicas, las cuales podrían ser compartidas como lectura con los demás integrantes de la clase”.

«Y, obviamente, con el ejemplo, pues una familia que no lee, que no motiva a la lectura, que no tiene la capacidad de entender la importancia de ésta, es difícil que traspase al hijo el gusto por entrar a este mundo, por mucha tecnología que incluyamos en el proceso».

Desarrollo cognitivo

¿Por qué es importante fomentar la lectura a temprana edad?

“Resulta muy relevante promover el hábito lector desde la primera infancia, pues a través de él aportamos al desarrollo cognitivo del niño y niña y reforzamos una serie de habilidades que serán siempre útiles”, explica Paulina Schwarze, subdirectora editorial de Caligrafix.

La experta agrega que es indiscutible que los buenos lectores tienen mejor desempeño académico, pues la lectura es una ventana al conocimiento, ayuda al desarrollo neurológico y permite el goce estético, sembrando en los pequeños lectores semillas que lograrán una cosecha muy fructífera.

Además, Schwarze recomienda a los padres que permitan a sus hijos “que desde pequeños accedan a los libros, elijan cuál prefieren que les muestren y lean. Ya en etapas posteriores, es muy bueno conservar como un hábito permanente la lectura compartida, aunque hayan adquirido la lectoescritura, pues se desarrolla ampliamente la atención y la comprensión oral, junto con contribuir al desarrollo afectivo del niño y niña».

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