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Argentina endurece su ley de migraciones y aumenta control fronterizo

Argentina endurece su ley de migraciones y aumenta control fronterizo

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Uno de los países del mundo que más inmigración ha recibido proporcionalmente a lo largo de su historia, endurece los requisitos de ingreso y pone mayores controles en sus fronteras.


Hoy el Presidente de Argentina Mauricio Macri firmó el decreto que endurece los controles migratorios y agiliza las deportaciones. A través del Boletín Oficial, el Gobierno Nacional del vecino país formalizó cambios en la Ley de Migraciones mediante el decreto 70/2017. Se acortan así los tiempos para definir la expulsión de los extranjeros con antecedentes penales.

El decreto habla de «crimen organizado internacional», y se justifica a sí mismo diciendo que es necesario debido a la «duración de los procesos administrativos y judiciales en materia migratoria, los que atentan contra el debido proceso legal y pueden acarrear al Estado Nacional responsabilidad internacional, de conformidad con lo resuelto por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en reiterados fallos».

El caso emblemático que permitió al gobierno de Macri poner el tema migratorio en el debate fue el del narcotraficante peruano Marco Antonio Estrada, al que Argentina lleva ocho años intentando deportar. «Marcos» como era conocido, fue detenido tres veces por narcotráfico, liberado por haber ingresado a estudiar dentro de la prisión, e incluso llegó a vivir en el exclusivo country La Celia de Ezeiza, en donde era vecino de un ex ministro de Seguridad.

El texto firmado por Macri señala que a la Argentina «No podrán entrar narcotraficantes al país. Se trata de quienes tengan condenas sobre casos relacionados a este tipo de delitos (…)  Tampoco podrán entrar al país quienes tengan antecedentes penales en el país de origen o antecedentes de haber participado de alguna organización de crimen organizado, como narcotráfico, trata, tráfico de órganos. Esto es independiente de que haya condena». La normativa incluye también un punto sobre los «coyotes» -traficantes de personas- señalando que: «Los inmigrantes que hayan pagado para ser traídos al país podrán obtener la residencia y evitar la expulsión si colaboran para dar con el traficante de personas que lo trajo a la Argentina».

La nueva normativa viene acompañada de un endurecimiento de la vigilancia sobre las fronteras, especialmente las del norte con Bolivia y Paraguay, por las que se ingresan y sacan hace años drogas y armas.

La República Argentina es un país construido en gran medida gracias a la inmigración. Fue junto a Estados Unidos y Brasil el gran receptor de la emigración italiana a nivel mundial, además de haber recibido a grandes masas de alemanes, galeses, judíos, polacos, rusos, árabes, españoles y otros latinoamericanos. Hoy, debido a su compleja situación económica ya casi no recibe europeos, como fue la tónica durante más de un siglo, pero sigue recibiendo expatriados de Sudamérica, Haití y África occidental.

Argentina tiene la mayor cantidad de chilenos viviendo fuera de Chile, concentrados especialmente en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Provincia homónima, la Provincia de Mendoza y en las provincias de la Patagonia: Neuquén, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego.

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