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Dejarlo todo atrás, otra vez: por qué los haitianos en Chile han migrado a la frontera entre México y Estados Unidos Opinión Crédito: EFE

Dejarlo todo atrás, otra vez: por qué los haitianos en Chile han migrado a la frontera entre México y Estados Unidos

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Mercedes Mercado y Teresita Rocha Jiménez
Por : Mercedes Mercado y Teresita Rocha Jiménez Mercedes Mercado es estudiante de Doctorado en Psicología UDP | Teresita Rocha Jiménez es profesora asistente del Centro de Investigación en Sociedad y Salud (CISS) de la Universidad Mayor
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Luego de cinco años de su llegada, la comunidad haitiana en Chile ha disminuido notoriamente en los últimos meses, ya que muchos de ellos prefieren hacer un viaje con final desconocido hacia la frontera norte de México, que seguir en un país en donde los retos han sido mayores que los beneficios. La combinación de las consecuencias de la pandemia más las políticas migratorias represivas hacia los haitianos implementadas por el Gobierno de Chile han sido catastróficas, haciendo esencial mostrar solidaridad con medidas específicas que respondan a la crisis en la que se encuentra esta comunidad.


En los últimos dos meses, Haití ha estado sumamente presente en las noticias internacionales. El magnicidio del presidente Jovenel Moisel y el terremoto de 7,2 grados que sacudió al país hace algunas semanas han volcado la atención a esta isla que parece no cesar de recibir golpes, obligando a miles de haitianos a buscar mejor suerte fuera de su tierra.

Pero no solo quienes aún residen en el país han considerado migrar como una solución a sus problemas. De hecho, debido a la pandemia y las políticas migratorias restrictivas, muchos de ellos han optado por emprender camino hasta la frontera entre México y Estados Unidos en busca de un mejor futuro.

En la última década, Chile se ha configurado como uno de los principales países receptores de migración de América Latina, siendo la comunidad haitiana la tercera con mayor presencia en el país, alcanzando un 12,5% del total de extranjeros.

Sin embargo, para esta comunidad no ha sido fácil instalarse en Chile, debiendo enfrentar desafíos particulares y diferentes a otros colectivos migratorios debido a la mayor distancia geográfica, menor cercanía cultural y diferencia de lenguas existente.

La migración haitiana fue favorecida durante la segunda administración de Michelle Bachelet (2014-2018), periodo en el que era posible ingresar a Chile con un visado de turista para luego, al conseguir un trabajo, realizar un cambio de visa hacia una sujeta a contrato de trabajo, que permitía regularizar la permanencia cumpliendo con el requisito de obtener un contrato laboral formal.

Sin embargo, en 2018, el gobierno de Sebastián Piñera implementó medidas restrictivas para normar el ingreso y permanencia de la migración haitiana en Chile. Por ejemplo, la exigencia de un visado consular de turismo simple para su ingreso al país -que excluye fines laborales- y la eliminación del visado dependiente de contrato de trabajo. Este hecho, si bien no fue una medida exclusiva para ellos, tuvo un efecto especialmente restrictivo para esta comunidad.

Otra de las medidas controvertidas implementadas por la segunda administración Piñera fue el denominado Plan de Retorno Humanitario, iniciado en octubre de 2018 y que otorgó vuelos gratuitos de regreso a Haití a ciudadanos que lo solicitaran y que no tuviesen impedimentos legales para su salida del país.

[cita tipo=»destaque»]En el marco de un proyecto FONDECYT en desarrollo sobre salud mental en haitianos viviendo en Chile y México, se ha encontrado que un 85% del total de los encuestados en Chile tienen planes de irse a otro país, mientras que un 7% quiere regresar a Haití. Por si esto fuera poco, un 60% reporta tener problemas económicos producto de la pandemia, y casi el 80% siente que su situación financiera es mala o muy mala.[/cita]

Según datos del Centro de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP), dicho plan no siguió las normativas internacionales en materia de retorno humanitario, concentrándose expresamente en personas de nacionalidad haitiana, siendo un 96% de retornados de dicha nacionalidad. También estableció una injustificada restricción de nueve años para el eventual regreso de los retornados a Chile, sin que se contemplara medidas de acompañamiento para quienes volvieron a su país.

Además, desde 2019, el rechazo a las visas consulares solicitadas por personas haitianas ha sido la más alta, con solo 193 visas consulares otorgadas de las 2.254 visas solicitadas este año, apenas un 8,6% del total. Esto se debe principalmente a que el gobierno chileno les solicita un certificado de antecedentes no penales para renovar o cambiar de visa. Dicho documento debe obtenerse en Haití y no puede tener una vigencia mayor a tres meses, requisito casi imposible de cumplir, sobre todo en el actual contexto de inestabilidad social, política, y de pandemia.

Por si fuese poco, se trata de un documento caro y que debe ser enviado desde Haití, implicando costos y plazos adicionales, llegando muchas veces ya vencido, sin siquiera considerar que esta comunidad lleva más de cuatro años residiendo en Chile, haciendo imposible que hayan cometido algún delito en su país, toda vez que no han vuelto a pisar su tierra durante todo ese tiempo. Esta medida tiene como principal impacto mantener a las personas en una situación irregular, lo que inmediatamente se traduce en situaciones laborales y de vida más precaria para ellos y sus familias.

En el marco de un proyecto FONDECYT en desarrollo sobre salud mental en haitianos viviendo en Chile y México, se ha encontrado que un 85% del total de los encuestados en Chile tienen planes de irse a otro país, mientras que un 7% quiere regresar a Haití. Por si esto fuera poco, un 60% reporta tener problemas económicos producto de la pandemia, y casi el 80% siente que su situación financiera es mala o muy mala.

El 35% de los participantes han emprendido su viaje a México, algunos con la esperanza de solicitar asilo en Estados Unidos y otros con la intención de quedarse en México. Decenas de haitianos han acudido al consulado de México en Santiago con la esperanza de tramitar una visa, pero muy pocos cumplen con los requisitos.

Miles de haitianos que esperaban en la frontera entre México y Texas, en Estados Unidos, fueron deportados por autoridades estadounidenses a un país que conocen poco y que tiene serios problemas de violencia y pobreza. De forma anecdótica, se ha sabido de personas aprovechándose de esta situación vendiendo supuestas visas para entrar a México.

La combinación de las consecuencias de la pandemia más las políticas migratorias represivas hacia los haitianos implementadas por el Gobierno de Chile han sido catastróficas, haciendo esencial mostrar solidaridad con medidas específicas que respondan a la crisis en la que se encuentra esta comunidad.

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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