Parece que no nos importa
Señor Director,
Poco se habla de las 3.000 hectáreas consumidas por el fuego, las más de 16 viviendas convertidas en cenizas y el liceo que dejó a 125 alumnos sin clases. Parece que ya nos estamos acostumbrando a las catástrofes. Las llamas arrasan con todo a su paso, pero para la agenda pública y los titulares, esta realidad no existe.
La Araucanía es golpeada por la pobreza multidimensional, y esta situación profundiza sus carencias. Estos incendios no solo quemaron hectáreas, sino que consumieron hogares y sueños de familias que han enfrentado grandes barreras, dejando cicatrices aún más profundas en su historia y futuro.
En Desafío Levantemos Chile, hemos trabajado en esta región durante seis años, desarrollando proyectos de agua potable y conectividad para comunidades que aún no tienen acceso, impulsado iniciativas de educación, salud y emprendimiento para hacernos cargo de realidades que pasan desapercibidas para muchos.
Desde el lunes pasado, hemos estado en terreno en las zonas afectadas por los incendios, conversando con las familias que lo perdieron todo, ayudando en la remoción de escombros, entregando kits de limpieza y contención a quienes más lo necesitan.
Estamos coordinados con las autoridades locales y levantando información para entregar ayuda de manera eficiente. No vamos a bajar los brazos, queremos rehabilitar el liceo La Providencia y reconstruir las viviendas de las familias afectadas, pero los recursos son limitados y solo gracias a la colaboración público privada sería posible. Qué ganas de poder llegar con soluciones, pero esto ya no es noticia, porque si lo fuera, todo Chile se habría querido unir a la ayuda. Sigo con la esperanza de que somos un país solidario.
Nicolás Canales,
director de proyectos y áreas de acción de Desafío Levantemos Chile