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Banco del Desarrollo (BD), otra aspiración de jóvenes despistados Opinión

Banco del Desarrollo (BD), otra aspiración de jóvenes despistados

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Andrés Sanfuentes Vergara
Por : Andrés Sanfuentes Vergara Economista, académico. Presidente de BancoEstado entre el año 1990 y el año 2000.
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La principal dificultad encontrada ha sido la importante cantidad de recursos que eran necesarios para echar a andar la iniciativa, en especial si se quiere apoyar tanto a las grandes como a las pymes que tengan dificultades para disponer del crédito bancario.


Entre las iniciativas del Gobierno de crear nuevas empresas públicas está el Banco del Desarrollo (BD), tal como se formuló en el Programa de Gobierno del Presidente Boric. Si bien el proyecto se planteó con fuerza al inicio, ha ido decreciendo entre los objetivos originales del actual Ejecutivo.

Se pueden mencionar los fines más importantes:

-El financiamiento del desarrollo para las empresas sin acceso al crédito bancario.

-El apoyo a las pequeñas y medianas empresas (pymes).

-El avance de la tecnología y la innovación e infraestructura tecnológica.

La principal dificultad encontrada ha sido la importante cantidad de recursos que eran necesarios para echar a andar la iniciativa, en especial si se quiere apoyar tanto a las grandes como a las pymes que tengan dificultades para disponer del crédito bancario, a pesar de que sus iniciativas tengan interés nacional. Desde el punto de vista de su gestión, también serían necesarios tanto recursos de capital como humanos para realizar el proyecto.

Por otro lado, buena parte de la idea ya ha sido puesta en marcha y existe en la actualidad, pero en forma muy distinta y descoordinada. En ese sentido, más que una nueva empresa, se debe poner el éxito en solucionar los inconvenientes actuales que buscan retomar el crecimiento y apoyar el futuro.

Entre los aspectos que es necesario modificar está la estructura del Ministerio de Economía y de la Corfo. Si bien en el pasado el primero era la cabeza de las políticas económicas, porque fijaba los principales precios básicos en los mercados, con la supresión de esta atribución a partir de la dictadura (que se mantuvo posteriormente) fue perdiendo su predominio, en beneficio del Ministerio de Hacienda y el Banco Central. Sin embargo el Ministerio de Economía (Minecon) ha seguido manteniendo su estructura del pasado. Algo similar ha ocurrido con la Corfo.

En el futuro el Minecon debería estar concentrado en el planteamiento de las políticas sectoriales y su control, mientras la Corfo en su ejecución. Lo anterior requiere un eficaz mecanismo de coordinación con otros ministerios, como Agricultura, Minería, Educación y Obras Públicas, en aquellos aspectos económicos de sus acciones.

Se ha planteado la necesidad de apoyar a aquellas empresas que no han tenido acceso al crédito bancario, a pesar de tener proyectos positivos para el país. La incorporación del BD como banca de primer piso, otorgando créditos directos en esta situación, es muy dudosa, porque la omisión de sistema bancario pude tener su origen en que existen dudas sobre los beneficios que entrega la actividad. En todo caso, de cumplir esta función, debe ser sobre sectores predeterminados por el Consejo Asesor del Minecon, fundados en su interés estratégico.

El apoyo a las pymes ha sido una tarea ejecutada por Corfo, a través de los FAT, Profos, Fontec y el PTI, pero sin mayor éxito. En esta materia cumple mejor estas funciones BancoEstado, administrando el Fogape. Es urgente la necesidad de atraer inversiones que otorguen garantías crediticias al sector bancario para créditos directos, pero le correspondería al Minecon la aprobación de una política para estas empresas y a la Corfo su control.

Un aspecto que ha sido de difícil puesta en marcha es el fomento de la ciencia y la tecnología, hoy en manos del Ministerio de Educación, solo con el apoyo de Corfo. Este es otro de los aspectos que es esencial en la actividad del Ministerio de Economía, ya que la función en este ámbito es esencial en el progreso del país, hasta el extremo de que el Minecon podría pasar a llamarse Ministerio de Fomento Productivo. La Ley de Presupuestos de 2023 otorgó a la Corfo, para esos fines, sobre US$1.500 millones. Desacoplarse de los fines de la estrategia de fomento productivo es otro aspecto determinante, en momentos en que es urgente la necesidad de atraer inversión extranjera para vitalizar el desarrollo.

En todos los aspectos mencionados se requiere el apoyo en el adiestramiento del personal especializado a través del Sence, entidad que también necesita de su rediseño, así como el apoyo a los grupos empresariales. En el caso del Sence, su sistema tributario ha dado origen a subsidios a las grandes empresas y no al apoyo a los trabajadores especializados, como debió ser el objetivo.

En el pasado Gobierno fueron desechados y suprimidos los “clusters” (cadenas productivas) que habían estado cumpliendo la tarea de examinar los “cuellos de botella” que sufrían las empresas por diferentes motivos. Sería necesario restituir esas iniciativas.

                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                 

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.
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