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Melnick profundiza en la tesis del vacío de autoridad y dice que “hay un claro movimiento de la ex Concertación para hacerse del poder en los hechos” “Se prepara uno de varios escenarios en que se invocaría problemas de salud (de Bachelet) en marzo de 2016”, afirma

Melnick profundiza en la tesis del vacío de autoridad y dice que “hay un claro movimiento de la ex Concertación para hacerse del poder en los hechos”

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El economista y ex ministro de Pinochet usa la analogía de un horno de alquimia para asegurar que en su interior se está cocinando la manera de sortear la compleja situación política del país.


Usando la analogía de un horno atanor –el descrito por los alquimistas–, el ex ministro de Pinochet, Sergio Melnick, escribe acerca de la compleja situación política que vive el Gobierno y de posibles escenarios futuros para «enmendar rumbos», dice.

El economista alude a la nota publicada por El Mostrador el 27 de agosto, en la que se da cuenta de la estrategia al interior del oficialismo para contener la crisis política del Gobierno y enuncia algunos de los signos de dicha operación.

En la referida nota, se señalaba que –según fuentes de Palacio– “se ha hecho necesario proteger la imagen presidencial ante lo que observan son intentos subterráneos, y otros no tanto, por desprestigiar a Bachelet, instalar la idea colectiva de que no está capacitada para gobernar y, así, tratar de forzar su salida temprana de Palacio…  No hay parlamentario, dirigente y asesor gubernamental que en los últimos quince días no reconozca que ha escuchado la versión de que la Presidenta está tomando más alcohol de la cuenta y que, en paralelo, está bajo el efecto de varios medicamentos –como analgésicos para una dolencia que tiene en la rodilla por un problema a los meniscos–, antidepresivos y los recetados para su hipertensión. A tal punto se ha esparcido el rumor como reguero de pólvora en estas dos semanas, que varias figuras del oficialismo confiesan en privado que incluso han sondeado en La Moneda, han preguntado y han chequeado si la información que circula sin control tiene sustento”.

Paralelamente, Melnick ocupa además la entrevista que concedió Nicolás Eyzaguirre a El Mercurio la semana pasada, donde hace un profundo mea culpa sobre la gestión de las reformas, para respaldar su tesis de que el acontecer político entra en una nueva fase y se está «cocinando» al interior de ese horno.

«Desde el inicio de este gobierno, dada la inexistencia de una oposición desde la derecha, la pugna siempre ha sido entre la ex Concertación versus la Nueva Mayoría, particularmente la izquierda más dura, con la retroexcavadora y el G90, que echó raíces en toda la administración. Pero el resultado ha sido muy malo», escribe Melnick en La Tercera.

«Por lo anterior, hay un claro movimiento de la ex Concertación para hacerse cargo del gobierno en los hechos, y enmendar rumbos cuando aún es tiempo; y lo es. Es una pelea de familia. Es tiempo de tomar posiciones. En ese sentido, yo leo la entrevista de Eyzaguirre como una declaración pública del bando al que pertenece ahora: deja la retroexcavadora y se suma a la Concertación. Por eso no deja el gobierno, ya que es parte del proceso», agrega.

El ex panelista de ‘Tolerancia Cero’ cree que «si la Concertación logra hacerse cargo de la conducción del gobierno, será contra su voluntad. Por eso se prepara uno de los varios escenarios, probablemente el menos deseado, en que se invocaría de alguna forma problemas de salud en marzo del 2016, de modo que no haya elecciones. Ese escenario no puede ser abrupto, sino irse preparando de a poco», afirma.

Como prueba de su interpretación, Melnick cita algunos hechos políticos recientes: «En esa lógica adquiere sentido el empoderamiento de Burgos sobre Aleuy, las intervenciones de Lagos, de Pérez Yoma, las críticas de Ignacio Walker por los diarios a la reforma educacional, el ingreso de Bitar al tema educación, las movidas de Insulza, las declaraciones de Genaro Arriagada, o Brunner, y las múltiples críticas de ex ministros de la Concertación, y tantas otras cosas curiosas que han pasado en estos tiempos».

Por último, el economista anticipa que «todo esto puede verse agravado o acelerado por el curso de los acontecimientos que tome el caso Caval, y la apertura de muchos más casos de boletas políticas y nuevas empresas más asociadas al gobierno», concluye.

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