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Ataque en toma de Puente Alto: experto dice que la ausencia de Estado favorece al crimen organizado PAÍS Imagen: @elsueno.detodasytodos

Ataque en toma de Puente Alto: experto dice que la ausencia de Estado favorece al crimen organizado

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Carlos Basso Prieto
Por : Carlos Basso Prieto Unidad de Investigación de El Mostrador.
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Pablo Zeballos señala que una de las posibilidades, respecto de lo acontecido la semana pasada, es que el grupo criminal que llegó a intentar tomar el control del sector lo haya hecho a sabiendas de que ese lugar no estaba bajo el influjo de ninguna organización delictual.


El experto en crimen organizado y consultor internacional en la materia, Pablo Zeballos, explicó a El Mostrador que –a su juicio– lo ocurrido en la toma “El sueño de todos”, en Puente Alto, donde una veintena de sujetos que dijeron ser del Tren de Aragua irrumpieron dos noches seguidas, diciendo que querían controlar el lugar, es un hecho de la mayor preocupación, que amerita un estudio muy profundo.

-¿Existen antecedentes de situaciones semejantes a la ocurrida en Puente Alto, en otros países?
-Sí, en contextos altamente criminalizados y en países que se encuentran con crisis de inseguridad elevadas se han visto situaciones como esta, aunque no de la misma proporción, pero sí con elevados niveles de violencia e intimidación en la búsqueda de control territorial.

-¿Estamos hablando de países cercanos a Chile?
-En efecto. Esto se ha observado recientemente en algunas zonas de la Argentina, en Perú, también se da en Ecuador, normalmente en asentamientos de personas migrantes, donde las estructuras criminales que buscan apropiarse de dichos lugares provienen de los países de origen de la mayoría de los migrantes. En este caso, sin embargo, la mayoría de las víctimas eran chilenas, mientras que los asaltantes eran venezolanos, según lo que publicaron ustedes. Por ello, este es un caso diferente, que debería ser estudiado muy a fondo por las autoridades, pues, si la información es exacta, podríamos estar entonces frente a un proceso criminógeno nuevo en la región.

-Según las personas de la toma, los asaltantes manifestaron su intención de tomar el control del lugar, incluso de la seguridad del mismo. ¿Eso es frecuente?
-Podría ser, efectivamente, un negocio de extorsión por seguridad, pero también podría ser que en esta situación converjan varias operaciones criminales en una sola, pues también se ha sugerido que andaban en búsqueda de alguien que estaban interesados en secuestrar o quizá eliminar, y a ello se agrega el robo de las pertenencias de las víctimas.

-La teoría de que buscaban a alguien se sustenta en lo señalado por el alcalde Germán Codina, quien indicó que los asaltantes se robaron los libros de registro que manejaban los guardias armados. ¿Por qué podrían haber hecho eso?
-Es preocupante, pues se trata de datos clave, que indican cada cuánto tiempo llega la policía, cuál es la regularidad de ingresos, de novedades, etc. Eso se suma al hecho de que llegaran directo a la casa de los dirigentes de la toma para atemorizarlos, lo que revela un estudio previo respecto de ellos o el manejo de información fidedigna, quizá obtenida por medio de un pago o por medio de amenazas. Todo lo anterior indica que estamos en presencia de una criminalidad que no había sido vista en Chile anteriormente, que muestra patrones observados en otros países altamente criminalizados.

El Estado ausente

En el mismo orden de ideas, Zeballos advierte que, sin embargo, hay algo positivo en todo eso: “El punto más valioso de lo sucedido es la valentía de los dirigentes”, precisa, aludiendo a la denuncia que se hizo por medio de las redes sociales del proyecto educativo que se mantiene en la toma “El sueño de todos”. En dicho sentido, explica el experto, pese a que las personas de dicho lugar se están enfrentando a sujetos que dicen ser del Tren de Aragua, que saben perfectamente bien dónde viven y que después de los hechos los han seguido amenazando, han quebrado la clásica espiral de silencio que se produce en estos casos.

Sin embargo, ello contrasta con el hecho de que “no se vio una respuesta inmediata de las autoridades ante una denuncia tan grave como esa”, aludiendo a lo indicado en la denuncia efectuada en redes sociales, en orden a que Carabineros no tuvo una respuesta oportuna a los llamados de los vecinos y a que el sábado 13, desde la Subcomisaría de Las Vizcachas, se les señaló que no contaban “ni con los recursos ni las órdenes de realizar alguna acción preventiva”, sugiriendo, frente a la posibilidad de que nuevamente fueran atacados por el Tren de Aragua, que llamaran al 133.

Frente a ello, Zeballos –que entre otros cargos fue consultor e investigador de campo de Naciones Unidas– subraya que “es preocupante, porque lo que sucede en estos casos es que, aunque sea un efecto no buscado, la ausencia de Estado favorece al crimen organizado”.

-¿Podríamos, en ese sentido, estar frente a un fenómeno semejante al que ocurre con el control territorial de grupos organizados, como el que se da en las grandes ciudades de Brasil, por ejemplo?
-Recientemente estuve en terreno, efectuando trabajo de campo en torno a ese fenómeno en Sao Paulo, y si bien es factible ver semejanzas, lo que ocurre en Brasil tiene que ver con que esa brecha de control territorial generalmente es abierta por personas que provienen de las mismas zonas que pretenden controlar, lo que no ocurre en este caso.

-¿Y a qué podría obedecer aquello, entonces?
-El hecho de que aparezcan criminales externos o desconocidos y que intenten tomar el control de un asentamiento con el cual no tienen ni siquiera cercanía física –si hemos de creer la versión que entregan en orden a que ellos fueron desplazados desde un campamento de Cerrillos, controlado por Los Trinitarios–, evidencia entonces que pueden haber detectado que esa toma en particular no estaba bajo el influjo de ningún grupo delictual, lo que es coherente con la historia que se relata en el reportaje de El Mostrador, en el sentido de que fue formada por personas que escapaban de la delincuencia y, por ende, no es necesario luchar con otra organización criminal para hacerse del control del sector. De hecho, algunas de las estructuras del Tren de Aragua se expandieron dentro de Venezuela en función de esa lógica, controlando poblados pequeños.

-Suena paradojal, pero, entonces, ¿podríamos asumir que este grupo criminal, que fue expulsado por otra organización más poderosa, llega a Puente Alto buscando evitar más confrontación?
-Es un hecho absolutamente documentado y probado en las realidades latinoamericanas, donde los equilibrios de control territorial están en permanente cambio, que estos grupos buscan asentarse donde menos resistencia creen que van a encontrar. Lo vimos recientemente en algunos barrios periféricos de Quito, donde estos equilibrios implican que hay sectores enteros dominados por organizaciones criminales que instauran verdaderas fronteras entre ellos, generalmente una calle. Como obviamente es un equilibrio muy precario, que siempre es vulnerado, se generan pugnas muy violentas y, por simple lógica, cuando pueden escapar de esa dinámica y “colonizar” un lugar que aún no está criminalizado, les interesa mucho.

-Una última pregunta. Los asaltantes dijeron que estaban dispuestos a hacerse cargo de la seguridad de la toma. ¿Qué lógica existe en que alguien amenace a otro y, al mismo tiempo, le diga que lo está amenazando para hacerse cargo de su seguridad?
-Así es como funciona la extorsión criminal, que siempre está vinculada a una oferta de protección, porque ellos saben que quien debe protegerte es el Estado, pero este no lo está haciendo, y dentro de las lógicas de estas estructuras, que son difíciles de entender para quienes no están insertos en ellas, la forma de generar demanda por sus “servicios” es demostrando lo que te puede pasar. Ya lo hemos dicho antes, pero es necesario recalcar que todo esto se inserta en el hecho de que existe un mercado tremendamente emergente en la región, que es el mercado de la extorsión, el cual tiene muchas veces como sus objetivos favoritos a las personas más desposeídas, especialmente aquellas que habitan en los asentamientos precarios.

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