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“No soy la única”: Lincolao reconoce sociedades no declaradas y abre nuevo flanco en La Moneda PAÍS Foto: AgenciaUNO

“No soy la única”: Lincolao reconoce sociedades no declaradas y abre nuevo flanco en La Moneda

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Aunque defendió que algunas no tuvieron actividad, estaban canceladas o correspondían a asociaciones de propietarios, la controversia escaló cuando admitió que otros ministros le habían comentado que tampoco declararon “cosas de ese tipo”. La oposición anunció oficios y acciones en Contraloría.


A Ximena Lincolao le llueve sobre mojado. Cuando todavía no se apagaba del todo la crisis por la salida del exsubsecretario Rafael Araos y las renuncias en cadena dentro del Ministerio de Ciencia, la secretaria de Estado abrió ahora otro flanco: reconoció que mantiene sociedades que no fueron incorporadas en su declaración de patrimonio e intereses. Y, por si faltara condimento, deslizó que no sería la única dentro del gabinete.

La controversia estalló tras una investigación publicada por Fast Check, que detectó al menos tres entidades vinculadas a la ministra que no aparecían en su declaración oficial. Entre ellas figura Innova Nehuén SpA, una sociedad creada junto a sus hermanas ligada a servicios tecnológicos; además de Tech Apprenticeships LLC, constituida en Estados Unidos, y una asociación de propietarios vinculada a un exclusivo sector residencial norteamericano.

Consultada por el medio, Lincolao defendió su situación argumentando que una de las sociedades nunca tuvo actividad comercial, otra ya estaría cancelada y la restante correspondería simplemente a una asociación de propietarios. También explicó que muchas startups tecnológicas en Estados Unidos suelen constituirse en Delaware, conocido precisamente por sus ventajas tributarias y regulatorias.

Pero lo que terminó encendiendo las alarmas políticas no fue solo la omisión, sino la explicación. “No soy la única”, reconoció la ministra al abordar el tema, agregando luego que otros ministros le comentaron que tampoco habían incorporado “cosas de ese tipo” en sus declaraciones. La frase cayó como piedra en Palacio. Porque en vez de cerrar el problema, abrió otro: la sospecha de que podrían existir más casos similares dentro del Ejecutivo.

Y la oposición agarró vuelo rápido. Parlamentarios del PS, PC y Frente Amplio anunciaron una ofensiva para revisar las declaraciones patrimoniales de todo el gabinete de José Antonio Kast. Entre ellos, Gael Yeomans, Juan Santana, Luis Cuello y Bernardo Salinas adelantaron oficios y no descartaron recurrir a la Contraloría para solicitar investigaciones por eventuales incumplimientos a las normas de transparencia y probidad.

El caso se volvió todavía más incómodo porque una de las sociedades mencionadas está ligada justamente al mundo tecnológico, el mismo sector que hoy regula y promueve desde el Ministerio de Ciencia. Ahí empezó a instalarse la pregunta incómoda que en Palacio querían evitar: si las omisiones fueron simples desprolijidades administrativas o si el problema puede escalar hacia potenciales conflictos de interés.

Mientras tanto, Lincolao insiste en que espera aclarar todo y recalca que su integridad profesional está fuera de discusión. Pero el episodio vuelve a golpear a una ministra que, en pocas semanas, ya pasó de enfrentar cuestionamientos por el rumbo de su cartera y la crisis interna con Araos, a quedar ahora bajo presión por transparencia patrimonial. Y en política, cuando alguien intenta defenderse diciendo que “otros también lo hacen”, rara vez el incendio se apaga.

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