Publicidad
Ajuste ministerial abre fuego político: RN cierra filas, PDG celebra y oposición endurece crítica PAÍS

Ajuste ministerial abre fuego político: RN cierra filas, PDG celebra y oposición endurece crítica

Publicidad

El remezón en La Moneda desató recriminaciones cruzadas por el manejo del Gobierno a solo dos meses de asumir, con críticas al desorden comunicacional, cuestionamientos a la conducción política de Palacio y advertencias sobre un Ejecutivo que ya comienza a pagar costos por seguridad. [ACTUALIZADA]


Resumen
Síntesis generada con OpenAI
El cambio de gabinete del gobierno de José Antonio Kast, con la salida de Trinidad Steinert y Mara Sedini, generó reacciones transversales: el oficialismo lo respaldó como un ajuste necesario ante el “sentido de urgencia”, el PDG y la DC lo valoraron en términos generales pero pidieron correcciones de estructura y gestión, mientras la oposición lo criticó duramente, acusando improvisación, falta de planificación y debilidad en la conducción del Ejecutivo en sus primeras semanas.
Desarrollado por El Mostrador

El cambio de gabinete del gobierno de José Antonio Kast —que incluyó la salida de Trinidad Steinert y Mara Sedini— abrió inmediatamente un abanico de reacciones políticas que cruzan desde el respaldo cerrado hasta duras críticas por falta de planificación y conducción.

Desde Renovación Nacional, la senadora María José Gatica sostuvo que la decisión “se respeta”, aunque advirtió que no le parecía conveniente hacer cambios tan temprano. Con todo, afirmó esperar que las nuevas autoridades tengan “capacidades políticas, territoriales y de gestión” para enfrentar las carteras clave.

En la misma línea, el diputado Andrés Longton reconoció implícitamente el peso del componente comunicacional en el ajuste y señaló que el Presidente actuó frente a “distorsiones” y falta de visibilidad del trabajo del Ejecutivo, destacando que se trata de una decisión que “demuestra carácter”.

El jefe de bancada RN, Diego Schalper, defendió con más fuerza el rediseño del gabinete y lo interpretó como una respuesta al “sentido de urgencia”. Aseguró que los cambios apuntan a tres ejes: fortalecer la gestión política, mejorar la capacidad de gestión sectorial y consolidar al Ministerio del Interior como instancia de coordinación. Según dijo, el ajuste busca ordenar el diseño institucional y mejorar la articulación política del Ejecutivo.

El senador Rojo Edwards, en tanto, valoró la salida de las ministras y sostuvo que sus reemplazos podrían “desarrollar un trabajo incluso mejor”. Además, planteó que la Secretaría General de Gobierno podría perder peso en el futuro, aludiendo a una eventual reconfiguración del diseño comunicacional del Estado.

La Mesa del Senado, encabezada por la senadora Paulina Núñez, también valoró el ajuste, señalando que responde a la necesidad de actuar con “sentido de urgencia” en seguridad. Además, destacó la colaboración entre poderes del Estado y la propuesta de una nueva arquitectura institucional en materia de seguridad entregada al Ejecutivo.

PDG celebra y DC pide más cambios

Desde el Partido de la Gente, su líder Franco Parisi afirmó que el cambio “tenía que hacerlo hace rato” y cuestionó la estructura previa del gabinete, señalando que Interior y Segpres se superponían en funciones. También apuntó al “segundo piso” de La Moneda como un factor de ruido interno.

En la misma línea, la diputada Zandra Parisi sostuvo que el ajuste refleja “desafíos que requieren corregir el rumbo”, llamando a un gobierno con más gestión, diálogo y cercanía con las urgencias ciudadanas.

Desde la Democracia Cristiana, el diputado Jorge Díaz planteó que la reestructuración debería replicarse en regiones y ser coherente con una lógica de eficiencia fiscal. Señaló que el rediseño ministerial abre la discusión sobre la organización del Estado más allá de Santiago.

Oposición

En la oposición, la lectura fue más crítica. La diputada Daniela Serrano (PC) acusó que el ajuste confirma “improvisación y ausencia de un plan concreto”, apuntando a un gobierno que estaría “sobre la marcha” en su instalación.

Desde el PS, el senador Juan Luis Castro calificó el escenario como un “rotundo fracaso”, cuestionando la falta de experiencia y conducción política. Su par Paulina Vodanovic criticó duramente el desempeño de las salientes ministras, asegurando que el Ejecutivo “experimentó con perfiles no aptos”.

El senador Gastón Saavedra fue aún más directo: afirmó que “la política no es para estudiantes en práctica”, apuntando a la falta de preparación del gobierno en áreas sensibles como seguridad y vocería.

En la misma línea, la senadora Daniella Cicardini señaló que el ajuste “se veía venir” y acusó 68 días de “improvisación, contradicciones y poco fondo”.

Finalmente, el diputado Roberto Celedón sostuvo que la responsabilidad no recae solo en las ministras salientes, sino también en quienes las nombraron, advirtiendo que la continuidad de ciertos errores podría derivar en una crisis política mayor.

En conjunto, las reacciones dejan un escenario político dividido: mientras el oficialismo intenta instalar la idea de corrección necesaria y urgencia en la gestión, la oposición insiste en que el ajuste es la señal más clara de un inicio de gobierno desordenado y sin hoja de ruta clara.

Publicidad