
Helados vegetales ganan terreno en Chile: innovación y salud marcan el futuro del mercado
El mercado de helados en Chile sigue creciendo, y la demanda de opciones vegetales se destaca. Con avances tecnológicos y un enfoque en la salud, los helados de origen vegetal ofrecen nuevas texturas y beneficios, convirtiéndose en una alternativa más saludable y sostenible para los consumidores.
El consumo de helado en Chile es una tradición muy arraigada, especialmente en los meses de calor. Sin embargo, este dulce es consumido durante todo el año por los chilenos y chilenas, por sus diversas variedades y sabores que se adaptan a los gustos nacionales.
En el país, el helado no solo se disfruta en las tradicionales heladerías, sino también en puestos de ventas ambulantes, supermercados, y tiendas especializadas. Chile se mantiene como el país con mayor consumo de helados en América Latina.
Según el informe de EMR Claight, en 2023 alcanzó los 11 kilos per cápita y se proyecta un crecimiento del 4,6% entre 2025 y 2034. Sin embargo, este aumento viene acompañado de una nueva manera de disfrutar de este frio placer, ya que según un estudio de IPSOS el 73% de los encuestados en Chile consumiría alimentos de origen vegetal si estos son igual o más nutritivos que sus versiones tradicionales.
Aumento de helados de origen vegetal
Este creciente interés por la alimentación saludable ha impulsado la demanda de productos “better for you”, que ofrecen opciones más nutritivas sin sacrificar el sabor ni la textura de los postres. En este contexto, los helados de origen vegetal han ganado relevancia como una alternativa cada vez más popular.
Desde Tetra Pak, compañía especializada en soluciones de envasado y procesamiento, comentan que el desafío para la industria es crear helados que ofrezcan la misma experiencia que los productos lácteos tradicionales, pero con ingredientes de origen vegetal. “Gracias a las nuevas tecnologías como la extrusión a baja temperatura y la homogeneización, hoy es posible crear productos más saludables, con menos grasas y azúcares, sin comprometer texturas o sensaciones”, explican.
En este contexto, el uso de proteínas vegetales en la elaboración de helados permite crear estructuras únicas y texturas innovadoras que enriquecen la experiencia del consumidor. Además, la inclusión de probióticos o el reemplazo de ingredientes tradicionales por opciones vegetales puede resultar en helados beneficiosos para la salud intestinal. Estas alternativas no solo hacen del helado una opción más saludable, sino que también lo convierten en una excelente opción postejercicio.
Además de la creciente demanda por opciones sin lácteos, los helados vegetales ofrecen nuevos sabores y texturas innovadoras gracias a la incorporación de ingredientes como proteínas vegetales, probióticos, y otros superalimentos, lo que no solo responde a las preferencias dietéticas, sino que también ofrece beneficios adicionales, como mejoras en la digestión y el bienestar intestinal.
La industria chilena está en una posición privilegiada para liderar esta transformación. Según la compañía, las proteínas de origen vegetal tienen una notable capacidad para retener agua, lo que impacta directamente en la textura y viscosidad del producto. “Por ejemplo, las proteínas de guisante varían: algunas tienen una capacidad de retención de agua limitada, mientras que otras logran una fijación mucho mayor. Incluso con un solo ingrediente, las posibilidades son infinitas”, comentan.
A medida que la demanda de productos veganos y saludables sigue creciendo, los helados con origen vegetal se están convirtiendo en una opción popular no solo entre veganos, sino también entre aquellos que buscan incorporar opciones más saludables y sostenibles a su dieta. Las heladerías, marcas especializadas y grandes cadenas están respondiendo a esta tendencia, ofreciendo una variedad de helados con nuevos ingredientes y fórmulas que atraen a una audiencia más amplia.
El mercado de helados en Chile continúa en expansión, y la creciente demanda por opciones vegetales no solo refleja una tendencia, sino que señala un cambio estructural en la industria. Con el apoyo de tecnología avanzada y un público cada vez más dispuesto a probar nuevas experiencias, el futuro del helado se perfila como más innovador, saludable y sostenible.