Gastronomía
Crédito: El Mostrador.
De Chile a El Salvador: los cinco restaurantes que llegarán a la primera Fine Dining Week
Cinco restaurantes chilenos participarán en la primera Fine Dining Week Latinoamérica, que reunirá a más de 100 chefs entre el 12 y el 17 de octubre en El Salvador, con 25 cenas colaborativas y cocinas de distintos países.
La gastronomía chilena tendrá presencia en la primera edición de Fine Dining Week Latinoamérica, un encuentro internacional que durante seis días reunirá a cocineros de distintos países para desarrollar experiencias gastronómicas colaborativas. La cita se realizará entre el 12 y el 17 de octubre en El Salvador.
La delegación chilena estará integrada por Casa de Amalia, La Mesa, Casa Pacífico, La Pulpería Santa Elvira y La Caperucita y el Lobo, restaurantes que compartirán cocina con establecimientos de Perú, Argentina, Colombia, México, España y otros países de la región.
Una semana de cenas colaborativas
A diferencia de un festival gastronómico tradicional, Fine Dining Week plantea un formato basado en encuentros entre distintas cocinas. Durante la semana se realizarán 25 cenas colaborativas, en las que dos, tres o incluso cuatro restaurantes trabajarán juntos para crear un menú específico para cada jornada.
El formato contempla una integración entre los equipos de los restaurantes participantes. Las casas anfitrionas estarán a cargo de la cocina, el servicio y la sala junto a los equipos visitantes, mientras que los menús serán desarrollados con anticipación.
“Ninguna experiencia se repite. Cada almuerzo y cada cena existen una sola vez. Son cocinas que se encuentran por primera vez para crear algo irrepetible y generar un verdadero intercambio entre profesionales de distintos países”, señaló José De la Barra, CEO de Fine Dining Table.
Las participaciones chilenas durante el encuentro
La presencia nacional comenzará el miércoles 14 de octubre, jornada en la que están programadas tres colaboraciones con restaurantes chilenos.
Ese día, Viña VIK cocinará junto a Xolo; La Caperucita y el Lobo lo hará con Monarca, mientras que Casa de Amalia compartirá cocina con Casa Marina.
La participación continuará el jueves 15 de octubre. Casa de Amalia volverá a participar, esta vez junto a Verbena, de Perú, y Monarca. En la misma jornada, La Pulpería Santa Elvira cocinará junto a KWA.
El viernes 16 tendrá lugar una de las experiencias colaborativas de mayor número de participantes. Casa Pacífico compartirá cocina con Leo y Primer Piso, ambos de Colombia; Georgina Restaurante, de México; y Casa de Amalia, de Chile.
Ese mismo día, La Mesa participará junto a Riccitelli Bistró, de Argentina, y Monarca.
La programación todavía se encuentra abierta y contempla el anuncio de nuevas experiencias gastronómicas y chefs invitados durante las próximas semanas.

Crédito: Cedida.
Más de 100 chefs participarán en Fine Dining Week
El encuentro contará con una delegación internacional de más de 100 chefs, además de hoteleros y líderes de opinión vinculados a la industria gastronómica.
La propuesta busca generar intercambio entre cocinas latinoamericanas mediante experiencias compartidas y contribuir a proyectar el trabajo de restaurantes de la región hacia nuevas audiencias.
Durante las distintas jornadas participarán establecimientos de países como Chile, Perú, Argentina, Colombia, México, Panamá, Costa Rica y España, entre otros.
Una gala cerrará la semana gastronómica
El encuentro finalizará el sábado 17 de octubre con la primera Gala Internacional Fine Dining Table, que se realizará en el histórico Palacio Nacional de El Salvador.
Durante la ceremonia se darán a conocer Los Fuegos 2026, un nuevo sistema de reconocimientos creado por Fine Dining Table para destacar a restaurantes, chefs y proyectos vinculados con la gastronomía y la hospitalidad latinoamericana.
La gala se plantea como el cierre de una semana centrada en el intercambio entre profesionales de distintos países y en la colaboración entre restaurantes.
Un formato basado en la colaboración
La organización define Fine Dining Week como un circuito de experiencias que busca diferenciarse de los festivales gastronómicos tradicionales. Cada almuerzo o cena tiene un aforo limitado y contempla un menú creado específicamente para esa jornada.
Las colaboraciones pueden reunir a cuatro, seis u ocho cocineros y equipos, dependiendo de la jornada. El objetivo es que exista una integración entre las brigadas de los restaurantes participantes y no una simple sucesión de platos elaborados de manera independiente.
Con esta dinámica, la participación chilena permitirá que cinco restaurantes nacionales se integren a una programación internacional que reunirá a cocinas de distintos países de Latinoamérica y Europa durante seis días en El Salvador.