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Riesgos y cuidados esenciales para adultos mayores en viajes largos Viajes

Riesgos y cuidados esenciales para adultos mayores en viajes largos

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Así como pueden haber complicaciones a la hora de trasladarse para un adulto mayor, también hay recomendaciones para evitar descompensaciones o problemas de salud.


Con el aumento de los viajes largos, ya sea en avión, auto, tren o bus, la salud de los adultos mayores cobra especial relevancia, ya que resultan inevitables los riegos asociados a estos desplazamientos prolongados o permanecer en una sola posición por un tiempo prolongado.

“Permanecer sentado durante muchas horas afecta significativamente la circulación sanguínea, especialmente en los adultos mayores, quienes son más vulnerables debido al envejecimiento natural del sistema circulatorio”, explica la académica de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello, Viviana Munilla.

Las afecciones más comunes

La docente explica que “hay complicaciones que resultan más comunes y frecuentes” y entre ellas destacan:
  • Dolor muscular y articular: La inmovilidad por mucho tiempo reduce el flujo sanguíneo y puede causar rigidez y fatiga muscular.
  • Edema o hinchazón en las piernas y pies: La acumulación de líquidos en las extremidades inferiores es frecuente debido a la disminución del retorno venoso.
  • Trombosis venosa profunda (TVP): El riesgo de formar coágulos sanguíneos aumenta considerablemente en personas que permanecen inmóviles por largos periodos.
  • Complicaciones vasculares: Incluyen varices, insuficiencia venosa crónica y edemas más severos, especialmente en aquellos con enfermedades bases preexistentes.

¿Qué pasa con las enfermedades crónicas?

La docente contempla que hay que poner especial atención en aquellos adultos mayores que sufren de enfermedades crónicas, a pesar estar en tratamientos y con signos vitales estables.

“Los adultos mayores con hipertensión, diabetes u otras patologías de base enfrentan mayores riesgos durante viajes largos, ya que la inmovilidad y la deshidratación pueden descompensar su estado de salud, aumentando el riesgo de descompensación de hipertensión , hipoglicemias o incluso eventos cardiovasculares graves”, explica Munilla.

De todas maneras, hay una preparación que se puede seguir para evitar algún malestar innecesario y viajar de forma segura, de acuerdo con lo indicado por la docente, quien recomienda:

  • Realizar un chequeo médico antes del viaje, especialmente si se tienen      enfermedades crónicas.
  • Beber agua regularmente durante el trayecto para evitar la deshidratación.
  • Levantarse y caminar cada 1-2 horas, o realizar ejercicios simples como estirar las piernas o girar los tobillos.
  • Optar por prendas holgadas y zapatos que no compriman los pies.
  • Consumir comidas ligeras y evitar alimentos altos en sodio antes del viaje.
  • En vuelos, trenes o buses, priorizar asientos en el pasillo para facilitar la movilidad.

Síntomas de alerta

A pesar de tomas todas las medidas, de viajar de manera adecuada y sin complicaciones, de todas maneras, no hay que despreocuparse, ya que se pueden presentar síntomas que se pueden identificar como posibles complicaciones.

El dolor o sensibilidad en las piernas, especialmente si es localizado, hinchazón inusual en tobillos o pantorrillas, sensación de falta de aire, dolor en el pecho o mareos, podrían indicar un problema grave como una embolia pulmonar. También calambres frecuentes o sensación de rigidez que no desaparece al movilizarse”, detalla Munilla.

“Estar preparado y atento a los síntomas permite disfrutar del viaje con menos riesgos. En el caso de los adultos mayores, la prevención y la atención oportuna son clave para evitar complicaciones serias”, concluye la docente.

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