
Estadio Inseguro: la filtración de los informes de seguridad sobre los hinchas de la UC
La empresa encargada de efectuar el monitoreo de partidos de fútbol de la Universidad Católica –contratada para tal efecto por Cruzados SADP– dejó accesibles, por medio de Google, 18 informes con imágenes sin censura, ubicación de cámaras y seguimiento de “sujetos de interés”.
Informes de operaciones que evidencian la ubicación de las cámaras de seguridad que monitorean a las barras bravas y que efectúan reconocimientos faciales de estos se filtraron libremente en Internet hasta hace pocos días, como lo comprobó la Unidad de Investigación de El Mostrador, la cual accedió sin restricción alguna a 18 informes de seguridad realizados por la empresa Cogniva para la Sociedad Anónima Deportiva Cruzados SADP, que administra el club deportivo Universidad Católica.
Los informes, que además muestran los rostros de los hinchas, según calificaciones de riesgo que incluyen el eufemismo policial de “sujetos de interés”, podían ser accedidos libremente por medio de Google, y abarcaban partidos de 2024 y 2025. Actualmente ya no están disponibles, pues después que El Mostrador contactara a Cruzados y a Cogniva para preguntar al respecto, fueron bajados de la web.
Los informes operacionales, además, muestran fotografías aéreas de la ubicación de las cámaras, gracias a lo cual cualquier persona podría identificar los puntos de vigilancia, información sensible para el uso de cualquier barra brava.
Un experto en protección de datos consultado al respecto señala que poder acceder públicamente a este material representa un incumplimiento a las medidas de seguridad de la información, porque “se trata de un servicio crítico, donde terminan expuestos datos que deberían estar resguardados y que no necesariamente deben ser datos personales”, asegura.

Informes operacionales
La empresa se llama Cogniva y fue constituida el 20 de diciembre de 2023 por Ricardo Scheihing Salazar y Jaime Santa Cruz Vergara, justo un mes antes de comenzar a prestar servicios para Cruzados SADP. Su rubro: soluciones tecnológicas, inteligencia artificial y big data.
Según su página web, la firma es experta en servicios tecnológicos de monitoreo inteligente, identificación de riesgos potenciales y detección de personas de interés que acudan a eventos masivos. Eso es lo que la empresa hacía con el club Universidad Católica, al que entregaba un informe tras cada partido jugado de local, en su mayoría desarrollados en el Estadio Santa Laura.
La duda que dejan los informes, sin embargo, según Nicolás Boettcher –secretario académico de la Escuela de Informática y Telecomunicaciones de la Universidad Diego Portales–, es si los documentos privados fueron mal indexados por una falla en los permisos de la web donde estaban alojados o, bien, hubo un mal manejo del respaldo que provocó todo lo contrario.
“En vez de almacenar información confidencial para mantenerla por largo tiempo frente a algún robo, por ejemplo, el proceso de respaldo hizo completamente algo distinto, liberar información y hacerla pública”, explica.
Lo cierto es que los informes contienen un resumen de cada partido, donde se especifican los incidentes más relevantes de la jornada, un mapa con la ubicación de las cámaras y el detalle del ingreso al recinto de distintos “sujetos de interés” –calificados en una escala de riesgo alto y medio–, con imágenes de seguimiento desde el ingreso al estadio hasta su ubicación final.
El 1 de marzo pasado, por ejemplo, en un partido entre Universidad Católica e Iquique, jugado en el Estadio Bicentenario de La Florida, Cogniva identificó el ingreso de un sujeto de polera negra, short rojo y una mochila azul, registrando la hora exacta de su paso por los distintos pórticos de cámaras ubicados en el recinto.
“A las 20:00 aprox. enciende la bengala. Al apagarse se camufla en la barra y se cambia de polera, y aparece en otro sector, luego vuelve al sector donde está la barra y se cambia el short rojo”, dice uno de los comentarios, acompañado de links para poder ver videos de las etapas de ingreso.
Otra característica de los documentos es la información sobre el número de cámaras y su ubicación en el recinto. “Se instalaron 6 cámaras de análisis de persona”, se lee en otro informe –partido UC con Cobresal en junio del año pasado–, junto a una imagen cenital del punto exacto donde se encuentran distribuidos los aparatos tecnológicos.
Si bien no aparecen los nombres de las personas identificadas en los documentos, las imágenes de sus rostros figuran sin tachaduras o mosaicos, al igual que la gente que está a su alrededor, entre ellos menores de edad que acompañan a sus padres.
Además de los “sujetos de interés”, los informes reparan también en los “piños” al interior de la barra. En un partido entre la UC y O’Higgins, en mayo del año pasado, se identifican al menos tres lotes o “piños” de hinchas –Peña2, Peña3 y Peña7–, cuya presencia activó el “código piños” de seguridad en el estadio, según reconoce el documento.
Sobre los procedimientos de almacenamiento y utilización de imágenes contemplados en la ley, el estatal Departamento Estadio Seguro aseguró a El Mostrador que los planes de seguridad de cada estadio establecen “los protocolos mínimos para la grabación, tratamiento y almacenamiento de las imágenes” y que “la ley no establece una regulación específica en dicha materia, siendo parte de la operación de seguridad que defina cada club deportivo”.
“La regulación de la seguridad en espectáculos de fútbol profesional convive con los parámetros de tratamiento de datos personales contenidos en la ley del ramo, siendo responsabilidad de cada club deportivo ajustar su operación de seguridad en dicha materia”, recalcaron desde Estadio Seguro.
Consultados sobre la divulgación pública de los informes de monitoreo de hinchas, Cruzados SADP respondió a El Mostrador que los informes eran privados, no de carácter público, y que en el caso de la sociedad anónima deportiva “los únicos que tienen acceso a esta información son quienes trabajan en materia de seguridad”, pese a que, como es evidente, hasta la semana pasada cualquier persona podía consultarlos.
Hasta el cierre de esta edición, Cogniva aún no respondía a los requerimientos de El Mostrador, aunque –como se indicó previamente– la empresa bajó los informes desde su web pocos minutos después de haber sido contactada.

Cabe indicar que este tipo de operaciones se dan en el marco del Plan Estadio Seguro –implementado por el Ministerio del Interior en el año 2011–, que busca garantizar la seguridad en los espectáculos de fútbol profesional, a través de la Ley 19.327, la que autoriza a los clubes deportivos a registrar, mediante fotos o imágenes audiovisuales, cualquier tipo de incidente que se desarrolle al interior o en las inmediaciones de los recintos deportivos.
En este contexto, la ley obliga a los clubes a “entregar a la autoridad, a la mayor brevedad, los antecedentes que les sean requeridos para la fiscalización, tales como grabaciones”, cuyas imágenes pueden resguardarse por un periodo mínimo de 90 días, sin ahondar en mayores detalles sobre su utilización.